AGRADECIDA A LA GRANDEZA QUE ME RODEA Y QUE HAY EN MI
AGRADECIDA A LA
GRANDEZA QUE ME RODEA Y QUE HAY EN MI
Tenía pendiente un artículo sobre el título de mi blog y ver
el renacer y la grandeza de una amiga muy cercana ha precipitado su creación.
Bueno también era un poco de vértigo por compartir algo más íntimo y al ver esa
valentía me he aminado.
Voy a hablaros de mi proceso en el que estoy inmersa desde
hace un tiempo.
Cuando era niña me sentía muy pequeña, no encontraba mi
lugar, pensaba que nadie me veía, me sentía invisible. Pasé la adolescencia
como mejor pude, no me encontraba a mí misma. Mi madre fue muy importante en
esta etapa y yo estaba muy conectada a ella, tal vez incluso demasiado apegada.
Mi madre enfermó y murió, este fue el primer punto de inflexión en mi vida (en
algún momento escribiré sobre ello porque tiene miga). Ahora siento que su
muerte fue un inicio, el ciclo muerte-vida. Mi ángulo de visión comenzó a
abrirse y nuevas puertas aparecieron. Mi enganche con ella se rompió y eso me
permitió pensar en la maternidad por primera vez en mi vida. Junto a mi
acompañante en esos momentos creamos un proyecto de ser padres y ella llegó a
toda prisa, ya estaba esperando.
Mi embarazo fue otro punto de inflexión en mi camino. Me
abrí a otra visión diferente de la maternidad que yo tenía programada. Conocí a
una mujer maravillosa, amorosa, tierna y a la vez empoderada y fuerte, Esther,
que me hizo el regalo más precioso en mi embarazo, el canto prenatal. Gracias a
ella comencé a conocer otro mundo ajeno a mí hasta ese momento, el mundo de las
emociones, del acompañamiento desde el amor, la presencia, la conciencia, la
vulnerabilidad y el empoderamiento. Comencé a ver la grandeza de las personas
que me rodeaban porque empezaba a ver la mía propia. Conocí los círculos de
mujeres, recuerdo uno muy hermoso con Marianna. Mi vida empezaba a agitarse,
empezaba a vivir.
Nació el ser más lindo imaginable y esa agitación fue
aumentando. Los primeros meses o años fueron duros, ya no tenía escapatoria al
encuentro conmigo misma. Ella y yo empezamos a ir a jugar y cantar con dos
mujeres maravillosas, Ali y Esther. Se convirtió en mi válvula de escape para
compartir con otras mujeres y expandirme un poco.
En este espacio aparece en mi
vida la mujer a la que he nombrado en las primeras líneas, Carina, con la que
he compartido alegrías y tristezas, placer y dolor, ilusión y frustración, la
vida misma, y sigo compartiendo. Veo su grandeza, su valentía, su fuerza, su
amor y me emociono.
Un maravilloso curso de acompañamiento respetuoso a la
infancia de la escuela La Violeta me permite conocer la biodanza y surge otra
mujer transformadora en mi vida, Ana, mi facilitadora de biodanza, la grandeza
en movimiento. Gracias a ella comienzo un camino de autoconocimiento y
liberación.
Mi mundo se llena de mujeres llenas de poder y fuerza como Sedna que ha abierto mi conciencia a otras realidades y a otros mundos.
El universo me brinda la oportunidad de formarme como coach
con otras dos mujeres excepcionales y empoderadas, Stela y Cristina. Recuerdo a
todos mis compañeros de curso con gran gratitud. Son momentos
maravillosos y a la vez duros, cuando me encuentro con mi propio yo, mis luces
y mis sombras.
La grandeza aparece por todos los rincones.
Un curso de escritura con Cristina me anima a arriesgarme a
escribir y exponerme en un blog. Enormemente agradecida. Y David con sus
talleres transgresores y su libro me rompen los esquemas y me muestran que múltiples
formas son posibles.
Un taller de la niña interior con una mujer extraordinaria
me dio la puntilla a este revolcón. Gracias Kampa por tu fuerza y valentía.
Dos constelaciones con Raiza, mujer llena de amor y pasión, me aportaron enorme claridad.
Ahora estoy inmersa en la formación de biodanza en la escuela de David Díez a la que estoy tremendamente agradecida. Agradecida a todos mis compañeros de formación porque me permiten abrirme en canal.
Ya veo la grandeza hasta en las cosas más cotidianas.
Todos somos grandeza y cuando nos permitimos brillar y no
nos asustamos de nuestra propia luz el mundo se beneficia de ello porque
compartimos lo que somos. La vida es un ir y venir, una danza con lo que te
rodea y contigo mism@. Lo que ves en el otr@ está en ti.
Gracias a mis padres que me dieron la vida y ahora yo puedo
danzarla.
Gracias a todos los seres que han compartido y comparten mi
camino.
Enhorabuena por poner palabras a tu fuerza interior y ser tan valiente en el proceso de conseguirlo! Gracias por compartirlo!
ResponderEliminarMil gracias a ti por tu respuesta Miriam. Me encanta ver un comentario en una entrada!!!. Gracias por tus palabras. Un beso enorme.
EliminarTe felicito por cada paso, por cada vez que te has incorporado ante la adversidad, te felicito por tu curiosidad, por seguir creciendo consciente, risueña, energética, y cada vez más presente. Te felicito por tu capacidad de observación, por compartir a tu niña interior, tb s tu mujer poderosa. Te quiero grandiosa mujer!
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